Tag Archives: educación

Aprender a mirar la discapacidad

3 Abr

José Félix Sanz Juez

Si José Félix no hubiera sido ponente de las VI Jornadas de Bienestar Social de la UNED en Ourense a las que he asistido hace una semana, si yo no asistiera a esas jornadas (cosa que estuvo a punto de pasar), si no hubiera preguntado al final de su conferencia para que diese pie a charlar unos minutos con él y  no hubiera “buceado” por Internet encontrando textos tan hermosos de sus editoriales, seguramente no escribiría este post en mi blog, porque emulando a José Saramago en su libro El viaje del elefante, como el escribió “siempre acabamos llegando a donde nos esperan”.


Presidente de la Fundación Polibea, Director del Grupo de Empresas Polibea y Miembro de SIPOSO

Estoy agradecida de haber conocido a un ponente, que además de transmitir conocimiento transmite vitalidad, emoción e inteligencia. Sabe comunicar.  José Félix Sanz Juez me ha impactado.
Es de esos hombres que lo ves, tan discreto y sibilino que no reparas, pero cuando lo escuchas ya no puedes reparar en nada más. Una persona que merece la pena conocer y  tomarse un café una tarde, porque aprenderías más sobre discapacidad y sobre como vivir la vida que en cualquier asignatura de carrera, pues ha logrado convertir su vocación en profesión, y ésta, en su proyecto vital, demostrando que en personas con discapacidad se pueden romper muchos estereotipos y sobre todo muchas utopías.
Su nombre debiera ser José Féliz, puesto que asegura que trabaja “en el mejor sitio del mundo”, en POLIBEA, un grupo de empresas dedicadas a la atención integral de personas con discapacidad grave, “no importan las caras bonitas, los trabajos perfectos o las ropas impecables y los valores no dependen de ir caminando o en silla de ruedas”.

La revista Polibea se realiza a través del Centro Especial de Empleo Polibea, por trabajadores con discapacidad grave. Se puede realizar la suscripción en  www.polibea.com/revista

 



Comenzó siendo un veinteañero voluntario que ayudaba a personas con discapacidad, en tiempos donde cualquier discapacidad se traducía por “subnormalidad” y se escondía (por la propia familia en un afán de protección) a cerrojo echado de la “desgracia” que les había tocado.

Pero José Félix tenía un sueño en el que creía y con el que convenció a su padre para que éste  le avalara y poder así dar un paso más, convertir un voluntariado, una vocación en una profesión, creando la Asociación Dato y el Centro Especial de Empleo Polibea, en Madrid.

Con este apoyo y pasos certeros no dejó de trabajar e innovar para mejorar la calidad y la normalización de vida de las personas con discapacidad grave como parálisis cerebral, daño cerebral y otras deficiencias físicas.  Sin dejar de aprender como persona que “la felicidad no depende de poder ver, oír o caminar“. Hoy en día cuenta con un grupo de empresas  que trabajan en el área de la discapacidad, la dependencia y la política e intervención social, así como la accesibilidad y domótica.

El último sueño de José Félix es la FUNDACIÓN POLIBEA, dedicada a la atención integral de personas con discapacidad física gravemente afectadas, y su fin es el de impulsar su independencia y autonomía personal y/o facilitar su participación laboral y social.  Estará situada en la calle Tagarral  del municipio de Tres Cantos de Madrid, ocupará un terreno de 2600 metros cuadrados que incluirán un centro de día con 60 plazas, 50 pisos residencia, un centro de atención ambulatoria y un último de información sobre discapacidad.

Uno de los libros de Sanz Juez

> La segunda mirada

Cuando acabé de escuchar y reflexionar sobre la conferencia de José Félix, en mi cabeza quedaba algo suelto, algo que en mi opinión todavía queda por conquistar en el colectivo imaginario de nuestra sociedad. Y con mano en alto me dispuse a exponerle mi anécdota  personal y pedirle consejo.

<< Hace 4/5 años estando yo con mis hijos en un parque, observé un niño autista, en un principio pensé que estaba solo, pero comprobé que su padre daba vueltas en círculo al parque vigilándolo. Yo estaba sentada en un banco y hacía lo mismo con los míos, mientras leía un libro.
De forma muy rápida de repente me ví abordada por ese niño autista, que muy natural y relajado como si me conociera de toda la vida me quitó el libro y empezaba a tocarme por el pelo, la cara,… no pude más que sonreír. Yo fui la que me sentí “discapacitada” pues no era rechazo lo que sentía hacia él, era pánico, un miedo a como actuar sin hacerle daño ¿cuál era la forma adecuada de hablar con él?. Su padre no me ayudó demasiado, pues se acercó preocupado enseguida para que no me molestara más, podría hacer algo el niño que yo no entendiera y me lo tomase a mal, y se lo llevó.

Sin embargo yo me quedé desolada, deseaba conocer aquel niño autista tan curioso. Deseaba que me enseñara lo que le interesaba del libro, que cosas le podrían hacer gracia de lo que tenía en mi bolso e incluso preguntarle su nombre…pero no fui capaz, y el sentimiento de impotencia me hizo reflexionar si es que estamos preparados para interactuar con la discapacidad, además de verla a nuestro lado.>>

 

Hoy en mi práctica como educadora en un aula hospitalaria donde trato con niños con distintas discapacidades y necesidades educativas especiales, sé que la naturalidad y el respeto son fundamentales, y que debemos actuar con lo que el niño es en realidad y no con lo que imaginamos es por su discapacidad, por que antes que ésta siempre primero está la persona. Creo que es otra de las asignaturas pendientes del sistema educativo del que tantas veces hablaré en este blog. No obstante José Félix supo contestarme lo que yo, como educadora y como persona sensible, quería oír. Y allí, nos recomendó 3 cosas:


saber mirar, saber escuchar y saber sonreír

♦Mirar profundamente, por encima de ideas preconcebidas, por encima de la forma, traspasando. Mirar adivinando, acariciando, descubriendo, incluso inventando. Mirar como se mira por vez primera, limpios, sin juicios, simplemente para ver.

♦Escuchar el sonido inaudible, la melodía del silencio, escuchar más allá de la palabra, escuchar el gesto hasta oír aquello que se calla.

♦Y sonreír como una actitud, como una manera de decir acepto, acepto tal y como eres, tal y como soy, tal y como son las cosas; sonreír a las personas y a los objetos, sonreír desde dentro, sencillamente, sin imágenes que perturben el encuentro.


Diseñan, maquetan, escriben....a través de las tecnologías adaptadas pueden usar su derecho al trabajo. Para ello usan la barbilla, en casos las manos, la boca, soplan o pestañean... Todo un ejemplo que hay que apoyar.

 

Y es que buscando información de José Félix, te encuentras libros y textos llenos de sabiduría y sensibilidad que te guían para saltar las barreras invisibles, para aprender a mirar de una forma diferente la discapacidad, y pongo algunos ejemplos:

La segunda mirada

(2000 – Revista Polibea, No. 56)


[…] Es frecuente que al cruzarnos con una persona con discapacidad acudan a nuestra cabeza una serie de emociones relacionadas con el dolor, la pena, la soledad, las dificultades. No conocemos a esa persona pero ya hemos prejuzgado su situación anímica, social e incluso económica; le auguramos un negro futuro y nos llevamos una molesta desazón en nuestro interior.

Desde hace tiempo vengo reflexionando sobre la idea de que hasta que no se viven las cosas dos veces no se hacen realidad. Es necesario visitar por segunda vez un lugar para saber que realmente hemos estado allí, hay que ver dos veces a una persona para no olvidar su rostro, hay que oír una música una ocasión más para saberla conocida.

Sugiero, por tanto, mirar la discapacidad dos veces, estableciendo entre la primera y la segunda un plan intensivo para aprender a desaprender, para vaciarnos de absurdas ideas sobre emociones desconocidas, para separar lo que sentimos por experiencia, de lo que sentimos por tradición. Un plan de silencio y de calma, de eliminación de adjetivos, de distancia de lo sabido y de cercanía de lo no pensado, que traiga, a esta segunda mirada, la auténtica realidad de lo contemplado.


Qué difícil complejidad entraña la sencillez

(2000 – Revista Polibea nº 55)

Complicamos mucho las cosas. Cuesta reconocer que las cosas son modestas y sencillas. […] En la discapacidad sucede algo así, nos parece un mundo complejo, lleno de procesos extraños, desconocidos para la inmensa mayoría y al alcance tan sólo de un reducido grupo de expertos, que son los únicos capaces de intervenir adecuadamente. Nada más lejos de la realidad, cualquiera puede relacionarse con personas con discapacidad (o con cualquier persona, o proceso, o empresa que perturbe), precisamente si le aborda desde la sencillez.


No caminemos con distancias ajenas

(2002 – Revista Polibea nº63)

[…] Nadie se acerca a la discapacidad por la emoción, a nadie le atrae, pocas personas le tienen afición. Todos los que participan en la discapacidad lo hacen por estricta necesidad, obligados por tenerla ellos mismos, algún familiar o desempeñar su trabajo en este campo.

Los que emocionalmente encuentran aquí razones para el disfrute son tildados de bichos raros, cuando no de enfermos. ¿Quién va a ser feliz, tener sentimientos agradables y positivos en medio de la discapacidad? El pensamiento nos dice que el sentimiento ha de ser de rechazo, o de lástima, nunca de agradable y positiva relación.

Pienso, o mejor dicho siento, que las circunstancias que envuelven las razones no cuentan con la tenue certeza que ilumina el corazón.

No tiene por qué haber dolor en el cuerpo sentado, ni angustia en el cerrado párpado, no hay temor, ni soledad en la mente serena. No es triste la discapacidad, lo triste es la idea que tenemos de la discapacidad.


Os dejo la maravillosa  película sobre una persona con discapacidad “El circo de las mariposas”:

http://www.youtube.com/watch?v=WPey7ace294



Anuncios

Un velo en la cabeza y una venda en los ojos

31 Mar

Hiyab II

Llevo mucho tiempo escuchando distintos y diversos argumentos, casi todos situados en los lados más extremos. Muchas veces, alimentado desde los medios de comunicación, no se crean debates de ideas, solo polémicas estériles. Y la polémica no es debate. Hay que llamar a las cosas y personas por su nombre y hay que dejar los discursos demagógicos para crear un debate constructivo, fructífero, que ofrezca soluciones, que llame la atención de los poderes públicos para que sepan por que camino han de seguir. No es fácil, pero ¿debemos por ello mirar hacia otro lado? Ya Simone de Beauvoir nos avisó de que no es posible tratar ningún problema humano sin tomar una actitud, yo estoy convencida de que  la realidad es un problema educativo, pero también estoy dispuesta a atender a las razones que me contradigan.  Analicemos pues  el caso del yihab, el velo de Ikhalasse, del que ya situé el contexto con datos en mi post anterior.

Unos y otros, otros y unos: estamos condenados a entendernos.

 

  • Para empezar, procede señalar que el principio constitucional conforme al cual ninguna confesión tiene carácter estatal (artículo 16.3 CE) nos dice que vivimos en un país aconfesional, que no laico. Esto quiere decir que en todas las instituciones públicas, incluidas las escuelas, no debe hacer acto de presencia con fines proselitistas ningún símbolo religioso, de ninguna religión. Esto podría llevarse al resto del espacio público, es decir las calles, parques, etc.., si fuésemos un estado laico (como ocurre en Francia) y así poder legislar sobre los símbolos religiosos en las personas, a las que ya solo les quedaría su más estricto ámbito privado.
  • ¿Este país que se declara aconfesional, cómo va a gestionar la libertad religiosa? Tenemos solo en Galicia más de 220 lugares de culto que debemos de gestionar, igual que en Cataluña y otros sitios de España. Es un problema nuestro, no de inmigración. Al existir varias religiones es necesario conciliar y asegurar el respeto a las convicciones de cada uno. El centro educativo no debe convertirse en espacio de confrontación y lucha religiosa. No se trata de crear un espacio artificial, sino un espacio donde sea posible una educación común y una convivencia como ciudadanos iguales.
  • En tal caso, ¿es para los laicos lo más importante un velo cuando todavía existe  belenes y distintas festividades religiosas en los centros educativos? Cuando todavía se reza en las clases de religión mientras le llaman “alternativa a la religión” las manualidades (sería más formativo que estudiasen desde una perspectiva histórica la Historia de las religiones para que así pudiesen tener criterio de mayores  con respecto a esta cuestión). O cuando todavía sigue vigente la biblia y el crucifijo en la toma de posesión de un presidente de gobierno o de los ministros. No sería acaso suficiente un homenaje a las víctimas del terrorismo protocolario de Estado en lugar de celebrar misa y funerales (aún habrá quien piense que delante de la misa por las víctimas del 11-M de Rouco Varela eran todos católicos). Por no hablar de la pléyade de concejales y demás políticos que desfilan para la foto de los medios en multitudinarias y públicas procesiones religiosas, como la cercana Semana Santa.
  • Así pues, se ha de tener presente que el artículo 16.1 CE, garantiza la libertad religiosa “sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley”. Es decir, que meter el velo en las escuelas no va a llevar a que se repongan los crucifijos en las paredes. Una cosa es  el centro y el funcionariado que representa el poder público aconfesional y otro las personas, en el caso que nos ocupa, los alumnos que son libres de llevar símbolos religiosos, “siempre y cuando estos símbolos no atenten contra la seguridad ciudadana o la dignidad de las personas”. Pero una niña no vulnera derechos fundamentales de los demás cuando lleva un hiyab, sí lo haría, si obligase a ponérselo a sus compañeras/os, que no es el caso, pues toda su clase al completo fue la primera en apoyarla y respetarla. Tampoco vulnera la moralidad, la salud y la seguridad pública.
  • Una libertad que viene avalada también por la Ley Orgánica de Libertad Religiosa de 1980, como libertad de conciencia y religión en adopción y desarrollo de un modelo de Estado aconfesional, aprobada por el gobierno de Adolfo Suárez (UCD). Así como compatible con los acuerdos entre el Estado español y la comunidad islámica de 1992. Además, forma parte del modelo de laicidad positiva tal y como se ha definido por el Tribunal Constitucional español.
  • El velo de las musulmanas no debe hacernos perder de vista el desvelo de políticos conservadores por organizar la sociedad española con arreglo a ciertos principios superficiales de la moral católica que ignoran valores cristianos comunes a todos los derechos humanos: la caridad, el respeto a la verdad, la piedad, la atención a los débiles, al necesitado,el amor al prójimo… a los que se debe ayudar con ayudas públicas que vienen indirectas a través de las distintas religiones, como por ejemplo los 6 mil millones de euros anuales que recibe de nuestro estado aconfesional la  Iglesia Católica a la que se le garantiza privilegios a través del Concordato.

  • Con respecto a la vestimenta de los alumnos, por un lado tenemos los derechos a la libertad individual (artículos 9.2 y 10.1 CE) y a la propia imagen (artículo 18CE), donde se garantizan los derechos a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen, siempre que no dañe la dignidad de los demás.
  • El derecho a la propia imagen tiene sus límites en la práctica, ¿Pero cómo determinar lo que molesta a los demás y lo que no? Vestimenta como tangas, calzones cagados, piercings, tatuajes, camisetas de “fuera los chinos”, teléfono móvil, góticas como las hijas de Zapatero o de otras tribus urbanas… deben comenzar y acabar donde dicta el sentido común. Se puede expulsar a una niña porque lleva velo en la cabeza pero no se puede echar de clase a un alumno que enseña su ropa interior o rompe con agresividad la marcha de la clase. Una norma puede estar equivocada y puede haber reglamentos aprobados por un Consejo Escolar (con miembros no suficientemente formados para determinadas decisiones) contrarios  a la Constitución y leyes españolas que contemplan derechos superiores y que están legislados por un parlamento, como el derecho a la educación o libertad religiosa.

  • En cuanto a identificación de las personas dentro de los centros escolares, el mejor ejemplo de seguridad nos viene de la mano del Ministerio de Interior (2008) donde ordena a las jefaturas superiores de policía que permitan a las mujeres llevar velo en las fotografías del DNI, del pasaporte y de la tarjeta de identidad de extranjero, siempre y cuando «el óvalo del rostro aparezca totalmente descubierto desde el nacimiento del pelo hasta el mentón, de forma que no impida o dificulte la identificación de la persona» y respeta la libertad religiosa desde el mismo momento en el que no permite que alguien aparezca en el DNI con una gorra, pero sí que lo haga con hiyab. Con lo cual volviendo al caso, cualquier alumno por el motivo personal que sea, podría llevar pañoleta, diademas, gorros, fulares, etc…en la cabeza siempre que respetase tener descubierto el rostro que es el que identifica, no necesariamente la cabeza.
  • En cuanto al tema cultural, comentar que las vísceras de las personas no deberían salir por su boca porque dan lugar a aberraciones tales como confundir un hiyab con un símbolo tribal como el burka o terminar trayendo a colación la ablación del clítoris, la infibulación (cosido de los labios), la sharía y la lapidación, que evidentemente se trata de prácticas costumbristas criminales tal como está recogido por ley en los parlamentos democráticos, y que suelen circunscribirse a Irán y Arabia Saudí. La ley está por encima de la tradición y no debemos ceder espacios de libertad. Pero el hiyab no menoscaba la dignidad ni es una práctica que traspase derechos humanos, se mueve entre una seña de identidad personal, una moda que oculta el pelo (con connotaciones eróticas igual que en occidente puede ser un buen escote) y una recomendación del Corán. Esta claro que el mejor remedio contra la enfermedad de la ignorancia es el conocimiento. Leer, dejar de ver solo el propio ombligo y pasear la mente por tantas y tan diversas culturas antes de prejuzgar y hablar, es el mejor antídoto.
  • La escuela tampoco es un templo, por lo que no podemos argumentar que “allá donde fueres haz lo que vieres”, cuando algunos dicen que, si nosotros tenemos que quitarnos los zapatos y poner pañoleta en sus templos ellos que acepten las normas de aquí. No se pueden mezclar las normas o leyes con la religión y los sitios de culto. Evidentemente tampoco en la iglesia te dejan entrar en chanclas y en pantalón corto y debe seguir las normas quien a ese templo quiere entrar. Pero la alumna está en un centro escolar, no lo olvidemos, donde enseñamos las bases de lo que debe ser la sociedad. Además, que queremos aplicar con ese argumento ¿la ley del Talión? ¿No es más productivo que enseñemos que sirve para algo más el vivir en una sociedad democrática que ellos no tienen la suerte de tener?
  • Ikhalasse como mujer y musulmana, española en este caso, pero aunque fuese de origen inmigrante tiene el derecho a la igualdad ante la Ley (artículo 14 CE), sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra circunstancia personal o social. El uso del velo no es contrario a este artículo sobre igualdad, pues su significado debe ser decidido por quienes lo usan y no desde fuera.
  • Al colectivo feminista que tanto predica contra el velo por ser símbolo de “opresión y discriminación de la mujer” tendríamos que hacerles las siguientes preguntas ¿cómo se fomenta la dignidad el permitir a las autoridades dictar la vestimenta de las musulmanas? ¿cómo pretendemos que se liberen de ataduras impuestas si las excluimos de esa educación?¿Porque marcamos un postulado paternalista que quieren poner voz a quienes ya la tienen? ¿Es que subestimamos a las mujeres musulmanas creyendo que ellas no saben defender sus derechos?¿Acaso no existe discriminación y machismo sobre las mujeres que no llevan velo? por ejemplo la utópica conciliación familiar para la mujer, las 78 mujeres (2010) y 18 en lo que llevamos de 2011 muertas por violencia machista, el hecho de que las mujeres cobren un 27% menos de salario que los hombres, la actual regularización del trabajo doméstico, el permitir solo faldas a las niñas en colegios con uniforme,  la dictadura de las tallas 36, el consumismo desmedido o el culto a la juventud a fuerza de silicona, la desaparición por cultura de las niñas de etnia gitana a los 12 años de las escuelas prohibiendo su derecho a la educación, los txokos vascos solo para hombres, la exclusión de las mujeres monoparentales con hijos,…
  • Una actitud de arrogante de superioridad frente a las «culturas inferiores» y pensar que sólo nuestro modelo cultural es válido no nos lleva a un diálogo y acercamiento intercultural. A muchos se les llena la boca en estos casos diciendo “este es mi país, o se adaptan o que se vayan al suyo” ¿Acaso esos “patriotas” han leído la constitución de su país? No se debe confundir religión con inmigración. Se estima que en 20 años el 50% de la población europea tendrá orígenes inmigrantes. En España viven 1,2 millones de musulmanes, de los que 50.000 son españoles conversos y  150.000 son niños nacidos aquí. Entonces es tan posible ser español y católico como español y musulmán. ¿Qué pasará cuando estas segundas e incluso terceras generaciones crezcan, se conviertan en mayoría y ocupen profesiones como políticos, abogados, jueces, médicos, profesores… seguiremos teniendo miedo entonces a estar en sus manos?

¿Obligarán también a los niños con cáncer descubrir su cabeza?

  • ¿No es más indignante la falta de trabajo, de servicios sociales, las barreras de los discapacitados para moverse por las ciudades, el aumento de absentismo y fracaso escolar, el bullyng o violencia entre iguales, el incremento de los malos tratos a los ancianos, los indigentes que ya no caben en los comedores sociales, hacer oídos sordos a un negro que dejan con una discapacidad  grave  dos policías mientras aplaudimos a Makelele o vilipendiar a un pobre que roba comida en el supermercado cuando nosotros robamos toallas en los hoteles,…? ¿Por qué los periódicos no mueven nuestro debate durante días igual que hacen con el velo de una adolescente?
  • Todos los alumnos musulmanes van a la escuela pública en España, no segregada, y es la mejor forma para que se integren. Los poderes públicos no deben dejarse llevar por las mayorías. Según las encuestas, la mayoría de la gente se equivoca y confunde los símbolos religiosos legales, como el velo, con otros que no existen en España, como el burka. ¿No es cierto que si se segregarán en centros educativos privados nos cargaríamos la libertad religiosa además de promover apartheid? El Estado tiene la obligación de fomentar el pluralismo de acuerdo con el artículo 1.1 CE, ya que forma parte de su identidad como Estado social, democrático y de derecho. Pero es que además España ya era plural antes de comenzar a llegar la población inmigrante sobre el año 2000 ¿O es que no hay heterogeneidad cuando Cataluña se cansa de decir que es distinta, y Euskadi, Galicia o Canarias lo mismo?

  • No nos molesta el velo, nos molesta lo desconocido, lo que nos da miedo, lo que vemos como competencia, la otredad solo por ser distinta a lo que somos, igual que escapamos de la muerte, de las enfermedades, de las discapacidades, de las personas con enfermedades “contagiosas”,…como en un intento de que no nos afecte, de que nos libre de los estereotipos en los que históricamente nos han educado. Debemos desaprender, volver a mirar la diversidad, al otro sin miedo, desarrollar una disciplina de pensamiento útil para separar el grano de la paja y para liberarnos de prejuicios y este trabajo es competencia de la educación.

  • Menos debemos olvidarnos del derecho fundamental a la educación (artículo 27 CE), donde la educación tendrá por objeto el desarrollo íntegro de la persona, basado en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales antes citadas. Además contempla el derecho que asiste a los padres, en este caso de la menor de edad  Ikhalasse, de que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus convicciones familiares (como hacen muy bien los católicos llevando todos los domingos a sus hijos a catequesis). En los casos de coacción o mal trato por parte de los padres, son los departamentos de orientación de los centros los detectan y denuncian a servicios sociales. En todo caso la educación ofrecerá las herramientas para que esa menor se convierta en una persona autónoma y preparada para reafirmar o cambiar sus propias creencias.

> la igualdad se consigue respetando las diferencias

  • El uso del hiyab puede ser una cuestión estética, de identidad cultural o religioso, pero alguien ha mirado más allá y se ha preguntado ¿si la norma de prohibir taparse la cabeza es adecuada o lo más importante en un Reglamento de Convivencia de un centro educativo? ¿Alguien se ha preguntado si lo que existe de fondo no es un problema educativo? Yo sí. En primer lugar la escuela tiene la responsabilidad de tratar a los alumnos no como objetos sino como sujetos, que piensan y deciden, con derechos y obligaciones. Deben participar, como parte afectada, en la elaboración del Plan de Convivencia, convirtiéndose éste en un recurso educativo para poner en práctica la democracia, la participación, el respeto a  la diversidad, a mediar entre posturas diferentes, a negociar, a resolver conflictos, a tener mente crítica y divergente, a reflexionar hacia el bien común… este camino es más tolerante que el de la mera prohibición, sobre todo cuando trabajamos con pre-adolescentes o jóvenes en edad de su empoderamiento, de autoafirmación, de búsqueda de identidad.
  • Y es muy discutible que se pueda vetar el derecho a la educación de alguien por razón de su vestuario. ¿Acaso no hay temas más importantes en el Reglamento de Régimen Interno (que a mi me suena a jerarquía militar y prefiero llamar Plan de Convivencia) que la cuestión de taparse la cabeza, que sería menos ambiguo detallar despejar la frente o el rostro? Pues sí. Porque ése es el asunto de fondo, el debate que como sociedad llevamos mucho tiempo evitando: qué tipo de formación estamos ofreciendo. 1) Las familias han delegado irresponsablemente en el sistema sus obligaciones educativas; 2) lo que se aprende en el sistema sólo sirve para sobrevivir en el propio sistema, pero no para enfrentarse a los retos de la sociedad; 3) esa desconexión entre educación y realidad desmotiva a unos chavales tratados como alumnos y no como personas; 4) esa desmotivación contagia a y se contagia de los profesores, que con razón se sienten poco valorados, pero que hacen bien poco por actualizarse y abrirse a otros métodos pedagógicos de comprobada eficacia.

  • Es triste verlo en la sociedad, pues parece que solo vemos la paja en el ojo ajeno, es desesperanzador verlo en los políticos, que dejan ver su oportunismo político cerca del 22 de mayo, pero es patético ver la venda en los ojos de los profesores (como los de Arteixo) por un velo en la cabeza, esto dice mucho de en que manos tenemos a nuestros hijos. A veces olvidamos que la educación no funciona sólo en un sentido, sino que es bidireccional: los alumnos de hoy marcarán mañana las ideas y los actos de la sociedad. Quizás un buen principio sea que todos dejemos de pensar en la educación de nuestros hijos como una aburrida rutina. Todos somos responsables de lo que construimos y no solo la culpa es del Estado, de los políticos, de la iglesia, de los medios, de las ONG, de la niña… tenemos que tomar responsabilidad y conciencia.

  • Hay que solicitar al Ministro de Educación, Iñaki Gabilondo*, que es hora de que sus argumentos y declaraciones (con las que estoy de acuerdo y al que he enviado copia de este post) dejen de ser un discurso filosófico como buen metafísico que es, y los pase a la acción, de buen ministro (mientras le dure) para que la cuestión del velo se resuelva, al menos dentro de la escuela, resolviendo el uso del RRI y su autonomía total por parte del Consejo Escolar, creando un marco matriz legislativo que asesore, recomiende y valore lo importante educativamente hablando. La igualdad de derechos se logrará primero si se respetan las diferencias particulares de cada uno, segundo si cada uno de las personas sean cual sean sus diferencias reciben formación académica y profesional, si se insertan en el mercado laboral y tienen las competencias adecuadas para saber convivir en una sociedad cada vez más multicultural, nos guste o no, es lo toca en el siglo XXI.

Declaraciones Ministro de Educación Iñaki Gabilondo* para la Revista Magisterio.

  • “No debemos esgrimir nuestras diferencias en la cabeza de ningún escolar”
  • “tengo preocupación por que los reglamentos internos de los centros escolares acaben por segregar a los alumnos en función de lo que se puede y no se puede hacer”
  • “anteponer el derecho a la educación debe estar por encima de otros debates”
  • “que el velo no vele otros debates educativos más importantes
  • “Hay que revisar las normas de los colegios ya que no debemos esgrimir nuestras diferencias en la cabeza de ningún escolar”

Hágalo ya Sr. Gabilondo, sino… ¡Qué venga Dios y lo vea o que venga Alá y lo lea!


Webgrafía:
http://www.webislam.com/?idt=15811
http://islamhispania.blogspot.com/2011_03_01_archive.html#2287342855611079312
http://laicismo.org/antiguo/PHP/p_documento.php?pagina=14&id=13485
http://laicismo.org/antiguo/PHP/p_documento.php?pagina=14&id=13483
http://alianzacivilizaciones.blogspot.com/2010_06_13_archive.html

 

Josefina R. Aldecoa

17 Mar

La mirada laica

{La Robla (León) 1926- Mazcuerras, (Cantabria) 2011}

Hoy jueves 17 de marzo, nos ha dejado una mujer que por su inteligencia y talento la convirtieron en una de las mejores pedagogas con las que ha contado nuestro país. Trabajó incansablemente en sus dos grandes vocaciones: la educación y la literatura. A los 85 años, en la localidad de Mazcuerras, donde residía desde que hace unos años se retiró de la vida pública a causa de una enfermedad degenerativa. Fue una mujer pionera que tuvo que luchar en una época gris bajo la amenaza de la censura y la autocensura. Una mujer que engendró su compromiso ético y social cuando vio que fusilaron a su profesor de la Escuela Preparatoria. “Ahí comprendí que la política tenía que ver con la cultura y que, en determinadas circunstancias, la cultura era peligrosa”.

Josefina Aldecoa en su juventud de posguerra

♦ Su biografía

De familia de maestros (su madre y su abuela eran maestras de la ideología de la Institución Libre de Enseñanza, institución que nació a finales del siglo XIX con idea de renovar la educación en España), vivió en León, donde formó parte de un grupo literario que produjo la revista de poesía Espadaña. Se traslada a Madrid en 1944, donde estudió Filosofía y Letras y se doctoró en Pedagogía por la Universidad de Madrid, con la tesis El arte del niño, publicada en 1960.

Una vez remató la carrera una sobrina de María Moliner le habló entonces de una residencia para posgraduadas en Londres que, en verano, aceptaba estudiantes para sustituir a quienes trabajaban en las tareas domésticas. Se trataba de una residencia feminista, fundada por sir John Crosby, que gozaba de una notable aureola liberal. Viajar a Londres en 1950 -“era como viajar a la Luna”- era un choque monumental para una española de esa época. En España fascistas y falangistas veían a Inglaterra como la pérfida Albión y un país enemigo, pero Josefina viajaba con la cabeza llena de ideas. Aún no sabía si quería dedicarse a la enseñanza o a la literatura.

Durante sus años de estudio en la facultad de Madrid entró en contacto con parte de un grupo de escritores que luego iban a formar parte de la Generación del 50Carmen Martín GaiteRafael Sánchez FerlosioAlfonso Sastre, Jesús Fernández Santos, Luis García Berlanga, llamados despectivamente “la generación de la berza” y que en palabras de Josefina: “…salíamos de una época de represión y tonos grises y a las generaciones hay que entenderlas en su contexto. Éramos realistas porque en aquel momento tenía que ser así”.

También ese grupo estaba Ignacio Aldecoa (El fulgor y la sangre, 1954 y Gran Sol, 1958) con quien se casó en 1952 y del que tomó su apellido —pero sólo después de su enviudamiento en 1969, dejando la R. de Rodríguez (Josefina R. Aldecoa). El matrimonio Aldecoa fue un claro ejemplo de compromiso en una determinada situación política de posguerra. Ella fue detenida por participar en una manifestación a favor de los mineros asturianos y su marido fue detenido al regresar de lo que se llamó «el contubernio de Múnich».

Tradujo para Revista Española, dirigida por Ignacio Aldecoa, Rafael Sánchez Ferlosio y Alfonso Sastre, el primer cuento publicado en España de Truman Capote.

Su libro "Historia de una Maestra"

Como pedagoga

En 1959 fundó en Madrid el Colegio Estilo, situado en la zona de El Viso, para el que se inspiró en las ideas que reflejó en su tesis basada en las nuevas formas educativas, en los colegios que había visto en Inglaterra y EE.UU y en las ideas educativas del  Krausismo , base ideológica de la Institución Libre de Enseñanza: “Quería algo con una mirada humanista y con libertad de cátedra, dando mucha importancia a la literatura, las letras, el arte; un colegio que fuera muy refinado culturalmente, muy libre y que no se hablara de religión, cosas que entonces eran impensables en la mayor parte de los centros del país”.

También influyó en la decisión de fundar su colegio la amistad con la pandilla de amigos escritores que formaban el grupo la “generación de los 50”: “Los amigos comenzaban a tener hijos en edad escolar y ninguno deseaba para sus vástagos ni la ideologizada escuela franquista ni la educación religiosa”. En un chalé alquilado en la colonia del Viso empezó a los 33 años su carrera como pedagoga. Los últimos 50 años los pasó rodeada de niños, los vio crecer, enamorarse, volver con sus hijos al colegio y hasta enterró a alguno de ellos.

El Colegio Estilo, de los primeros colegios laicos de España, fue un remanso de tolerancia en los años del franquismo, donde lo común eran los profesores que se ponían la alianza entre las dos falanges del dedo corazón que atizaban capones, sin embargo con Josefina los niños leían cuentos de Maupassant y se les inculcaba valores democráticos, tolerancia académica y el sentido profundo de la libertad.

Son unas cuantas generaciones las que se educaron con Josefina aprendiendo de ella valores inmutables y universales como lo son el aprecio por el conocimiento, la curiosidad por cuanto sucede alrededor, el no permanecer indiferente frente al dolor ajeno, la solidaridad, la tolerancia, incluso el sentido común, y sobre todo fue capaz de educar en libertad y en igualdad.

En 1990 inició una trilogía de contenido autobiográfico con Historia de una maestra (1990), Mujeres de negro (1994) y La fuerza del destino (1997), como respuesta, en parte, al discurso político durante los años posteriores a la dictadura acerca de cómo reconstruir el sistema educativo, al que Aldecoa no consideraba lo suficientemente laico y polemizó sobre la retirada de los símbolos religiosos en los colegios, de los que era partidaria.

La base para su educación priorizaba  “la libertad intelectual y la libertad mental”, pues consideraba la enseñanza como un arte porque creía en su poder de transformación. Actualmente su filosofía educativa sigue vive en su colegio bajo la dirección de Susana, su única hija.

Cuando ahora hay tanta gente que se dedica a enseñar sin vocación, como la última posibilidad, Josefina Aldecoa representaba el arte de enseñar, la pasión por transmitir a los niños tantas cosas como forman nuestro legado cultural. Pensando en Josefina Aldecoa todavía me parecen menos soportables los profesores y los maestros que defraudan cada día el derecho de los niños a aprender. Y más importantes los otros: los que ponen todo lo que tienen para lograr el milagro del aprendizaje.

Muere a los 85 años la escritora Josefina Aldecoa

♦ Como escritora

«He tenido una hija. He plantado un árbol, un haya purpúrea que mide ya doce metros, en mi jardín de Cantabria. Y he escrito algunos libros…»

Como escritora, Josefina Aldecoa nos ha dejado el regalo de libros imprescindibles y cargados de sensibilidad e inteligencia, en los que Josefina nos retrata el alma de unos personajes que no nos dejan indiferentes. Su primer libro lo publicó en 1961, «A ninguna parte».

La muerte de su esposo le trajo una profunda depresión y durante 10 años abandonó la escritura y se dedicó a su escuela, hasta 1981 donde nuevamente reapareció con su edición crítica de una selección de cuentos de Ignacio Aldecoa. A partir de ese momento reanudó su actividad literaria y desde entonces ha publicado: Los niños de la guerra (1983), La enredadera (1984), Porque éramos jóvenes (1985),  Cuento para Susana (1988), El vergel (1988; Alfaguara, 2003), Historia de una maestra (1990), Mujeres de negro (1994), Ignacio Aldecoa en su paraíso (1996),  La fuerza del destino(1997), Confesiones de una abuela (1998), Pinko y su perro (1998),  Fiebre (2001), La educación de nuestros hijos (2001),  El enigma (Alfaguara, 2002), En la distancia (2004),  La Casa Gris (Alfaguara, 2005) y Hermanas (Alfaguara, 2008), su última novela.

Dejándonos una escritura sencilla y llana su figura ha sido una referencia señera por su condición de mujer en un universo profesional dominado por hombres. Escritora completa, batalladora y una gran retratista de su generación, siempre humilde, y contribuyendo, con toda su obra, a reflejar el alma femenina, el costumbrismo de una época y su amor por los jóvenes, por la educación y la docencia.

Su obra más reconocida es sin duda Historia de una Maestra (1990). El manuscrito ya había sido rechazado por un editor antes de que Jorge Herralde (que finalmente fue su editor) le expresara sus dudas sobre el futuro de una novela de esas características. “Hubo una etapa de silencio sobre el pasado que fue como una cura de muchas cosas que nos habían ocurrido; para entender una literatura hay que entender el contexto histórico en que se ha desarrollado. Algunos escritores y críticos de los setenta despreciaban el realismo, y tuvimos que esperar a los noventa para que se produjera una reacción justa, de reflexión y memoria”, contó años después cuando la novela, inspirada en la vida de su madre, una maestra en los años de la Segunda República, se había convertido en un éxito que todavía colea. La novela se ha convertido en un referente de la educación.

Nombrada en 2006 miembro del Patronato del Instituto Cervantes, su carrera literaria se ha visto reconocida con el Premio Castilla y León de las Letras, en 2003; el Premio rufián Besteiro de las Artes y las Letras, en 2005; el Premio Internacional de las Letras y Premio de la Fundación Cristóbal Gabarrón de las Letras, ambos en 2006.

En 2005 le fue impuesta la Gran Cruz de la Orden de Alfonso X el Sabio y en 2006 recibió la Medalla de Oro de las Bellas Artes.El pasado 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres, Josefina Aldecoa fue reconocida con una de las medallas a la promoción de los valores de la igualdad

A Josefina nunca le ha gustado meterse en política. Fue una de las personas a las que José Luis Rodríguez Zapatero recurrió para que fuera en el número 2 de la lista del PSOE a las pasadas elecciones, pero no se arrepiente “para nada” de no haber participado en ese proceso: “Valoro y agradezco que pensaran en mí, pero soy una persona demasiado vulnerable para ese mundo”.

Su dedicación y su vocación admirables han sido y son su mejor premio para una vida llena de elegancia, de luz y de belleza.

♦ A través de su mirada… sus palabras se enganchan  a una como sanguijuela

  • “La literatura nace de la necesidad de comunicarse. Un libro no existe hasta que no lo ha leído alguien”
  • “Escribimos siempre de memoria, de la memoria. La literatura es una investigación utilizando la memoria”
  • “El destino es el carácter”
  • “Educad a los niños. Educadlos en la tolerancia, en la solidaridad. Transmitirle lo más importante que tenemos: la herencia cultural”
  • “Cada día creo más en la memoria como fuente de inspiración literaria”
  • “La educación es lo único que puede cambiar a las personas”
  • “Nunca me han gustado los disfraces, ni he entendido la razón por la que tener ideas progresistas tiene que ir unido a vestir en plan zarrapastroso. He advertido, en más de una ocasión, que como esperaban a una escritora, creían que tenía que aparecer una mujer desastrada, desaliñada. La pana y los vaqueros no tienen nada que ver con lo que se lleve dentro de la cabeza, y pensarlo así es de paletos e ignorantes”
  • “Tengo 80 años y todos los días me levanto para ir al colegio”
  • “La enseñanza no cambia. Las leyes, los proyectos curriculares y los libros pueden hacerlo; el amor a la lectura, el compañerismo, la capacidad de superación y la generosidad son inmutables”
  • “En mi familia había un espíritu de cultura, la economía era modesta, pero no faltaba una biblioteca”
  • “Creo firmemente en la independencia de la mujer que debe pasar por su autonomía económica”
  • “La vejez está muy desaprovechada, no significa inactividad. Mi madre se puso a estudiar inglés a los 80 años, decía que “tenía esa asignatura pendiente”, y consiguió leer en esa lengua”
  • “En el colegio se debe educar en libertad, en el sentido crítico, en la inteligencia, no dar a los alumnos uno o dos modelos prefabricados, sino despertar su cabeza y su sensibilidad”
  • “No es lo mismo educación que enseñanza. Se educa desde el primer día de vida, sobre todo los padres, y la enseñanza es un apoyo a la educación”
  • “Una seña de identidad de nuestra generación fue el compromiso ético, de ahí nació el realismo social en la literatura. Vivíamos en un país masacrado y en el que a la miseria material se unía la intelectual, la censura, la falta de maestros… Cuando estudié estaba prohibido «Platero y yo»…”
  • “Considero que la educación en los años de la II República española fue un sueño en cuanto a renovación, que no se ha superado, ahí el ejemplo de la Institución de Libre Enseñanza de la que soy heredera”
  • “Yo me decía: no puede existir dedicación más hermosa que ésta. Compartir con los niños lo que yo sabía, despertar en ellos el deseo de averiguar por su cuenta las causas de los fenómenos, las razones de los hechos históricos. Ese era el milagro de una profesión que estaba empezando a vivir y que me mantenía contenta a pesar de la nieve y la cocina oscura, a pesar de lo poco que aparentemente me daban y lo mucho que yo tenía que dar. Tenía que pasar mucho tiempo hasta que yo me diera cuenta de que lo que me daban los niños valía más que todo lo que ellos recibían de mí”.
  • “Me gusta la juventud, su rebeldía y su inconformismo, porque en lugar de ser un problema es una oportunidad para formar una personalidad interesante”
  • “La libertad está ahí y hay que luchar por ella, pero no empieces a conformarte con las palabras. Las palabras se gastan y pierden brillo”.
  • “A veces el fracaso escolar es el final de una larga serie de fracasos. Por ejemplo, problemas afectivos, problemas escolares por un tratamiento inadecuado del niño, etc…es muy importante la educación personalizada en el individuo”
  • “Si pudiera cambiar algo de este mundo, trataría de conseguir que existiera un diálogo permanente entre las personas o los pueblos que estén en conflicto. Cambiaría la violencia por la comprensión y la tolerancia”
  • “Los niños me enseñan muchas cosas, desde luego. Tienen una mirada limpia y sincera y nos dan su visión del mundo en todo lo que hacen y dicen. Por ejemplo, cuando pintan”
  • “En España todavía hay un fondo retrógrado en la educación”
  • “Mis valores y mi vocación vienen de mi formación personal, porque mi madre y mi abuela las dos eran maestras que participaban de la ideología del Instituto Libre de Enseñanza, una institución que nación a finales del siglo XIX con idea de renovar la educación en España, y luego mi madre fue maestra en la República, que fue un momento en que se dio un gran impulso a la educación con un matiz mucho más europeísta y se pretendía adelantar mucho la educación en el país, pero la etapa fue muy breve y no se logró”
  • “Lo que más necesitan los hijos desde que nacen es el afecto. Hay que tener en cuenta que el problema de la soledad no tiene que ver con el afecto, ya que un puede haber compañía sin atención. Y la atención cariñosa a los problemas es muy importante, y a veces los hijos no lo perciben. Por tanto, hay que tener un contacto que no va más allá de lo material”
  • “A los profesores de ahora les diría el mensaje que en su día dio  la República a los maestros: salvaréis al país educándolo>
  • “Si España hubiera seguido la República y todo hubiera sido normal, estaríamos mucho más europeizados y culturizados de lo que estamos”
  • “El día que murió Franco me dije: <estoy a punto de cumplir 50 años y este hombre ya me ha hecho todo el daño que me tenía que hacer>
  • “La experiencia republicana me fascina porque la he conocido. Porque tengo libros, porque he conocido a exiliados fuera de España, en todas partes, en EE.UU., en México, en Inglaterra… Era lo que España necesitaba. Y se quedó sin toda la gente estupenda que podía haber seguido ese clima, dispuestas para poder hacerlo y que no se les dio ni tiempo ni ocasión”

Webgrafía:
http://es.wikipedia.org/wiki/Josefina_Aldecoa
http://www.elpais.com/articulo/cultura/Ultima/clase/literatura/pedagogia/elpepicul/20110317elpepicul_2/Tes
http://www.elpais.com/articulo/cultura/Conocer/otros/mundos/hace/razonable/elpepicul/20051009elpepicul_7/Tes
http://www.generacionxxi.com/ALDECOA.HTM
http://www.ugt.es/claridad/numero7/aldecoa.pdf
http://www.elmundo.es/encuentros/invitados/2002/01/355/index.html